¿Por qué seguimos hablando de liderazgo en masculino o en femenino?

El tema de la mujer en el mercado de trabajo sigue dando que hablar… y lo hará durante mucho tiempo más hasta que, espero, de forma natural las próximas generaciones lo empiecen a ver con más normalidad y naturalidad y empiecen a ocurrir tres cosas, para mí importantes:

- Que las empresas garanticemos la imparcialidad y la igualdad en los procesos de selección y promoción.

- Que la sociedad asuma como normal la responsabilidad por igual de hombres y mujeres en el ámbito familiar.

- Que las mujeres dejemos de sentirnos en un ámbito aparte y nos veamos exactamente igual de capacitadas que los hombres para la gestión de cualquier trabajo y a cualquier nivel y ¡qué queramos hacerlo!

Pero en realidad no es de esto de lo que quiero hablar, aunque sí me sirve como introducción al tema. Y es que cuanto más me preguntan por el estilo de liderazgo en femenino o en masculino más pienso que hay que dejar de hablar de género para para pasar a hablar de actitudes ante el liderazgo. Para mí no se trata de hombres o mujeres. Se trata de liderazgo tradicional frente a liderazgo innovador y ambos se aplican tanto a hombres como a mujeres.

Por simplificar, el liderazgo tradicional es aquél en el que el jefe es el que más sabe y por lo tanto, el que manda y dice qué se debe hacer. Y… ¡qué presión!, ¿no? ¿Cómo es humanamente posible que alguien sea el que más sabe de todo? Yo diría que es imposible.

Entonces, ¿por qué no asumir las limitaciones y sacar lo mejor de cada persona para estimular la inteligencia colectiva? Y para que esto ocurra, hay que cambiar la aproximación a cuál debe ser la función del líder.

Un estilo de liderazgo distinto para mí es aquél que se basa en lo que en el banco nos gusta llamar las 5 C’s: Cercanía, Cooperación, Comunicación, Confianza y por supuesto, Compromiso.

Y esto lo podemos hacer tanto hombres como mujeres… aunque quizá sí sea cierto que para las mujeres puede resultar más fácil :)

Ahora bien, la pregunta es ¿por qué no hacemos más de esto? Habrá quien tienda a la respuesta fácil (porque es una habilidad más femenina y hay menos mujeres dirigiendo) pero yo pienso que la respuesta no es tan obvia y que quizás la encontremos mejor entre estas líneas:

“…no hay nada más difícil de emprender, más peligroso de llevar a cabo y con menos garantías de éxito, que tomar la iniciativa en la introducción de un nuevo orden de cosas, porque la innovación tiene como enemigos a todos aquéllos que se beneficiaron de las condiciones antiguas. La gente teme y desconfía de la persona que promueve el cambio y no cree en nuevas ideas hasta que no tiene una larga experiencia con ellas” (Maquiavelo).

Un pensamiento en “¿Por qué seguimos hablando de liderazgo en masculino o en femenino?

  1. Hola, Carina. Coincido contigo y hace tiempo que también observo esa tendencia a usar el sexo para referirse a esos dos tipos de liderazgo. Es cierto que los hombres y las mujeres tenemos diferentes formas de enfocar los problemas o de comunicarnos, en general, pero coincido contigo en que el mal llamado “liderazgo femenino” debería llamarse “liderazgo innovador”, “nuevo liderazgo”, “liderazgo 2.0″… se pueden usar mil formas sin tener que atribuirlo a un sexo, de lo contrario estamos entrando en prejuicios. Estoy convencida de que este nueva actitud (las 5C) se irá extendiendo aunque lo hará despacio por lo que comentas al final. Mientras tanto seguiremos difundiendo nuevos enfoques más acordes con la nueva era digital.
    Gracias por compartir tu experiencia y conocimientos y felicidades con el blog, ¡sigue! :)
    Un cordial saludo.

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